A lo largo de nueve ciudades, descubro España por primer vez y caminar por sus plazas y callejuelas llenas de vida se vuelve de repente en mi forma favorita de viajar. Contemplar la arquitectura del viejo mundo y sentir ese “viajar en el tiempo” frente a castillos, monumentos y catedrales y tener la oportunidad de acercarnos a nuestros ancestros flechó mi corazón con la Madre Patria.